Cosas que escuchan y hablan

Hace unos días leíamos en portada de LAS PROVINCIAS una inquietante noticia avisando que la policía puede grabar conversaciones desde los teléfonos móviles incluso estando éstos desconectados. LP portada Interior grabar conversaciones 30may16 La noticia, recogida también en muchos otros medios de comunicación, nos alertaba sobre la posibilidad real de que alguien, sin el debido soporte de la ley y los jueces, nos pudiera grabar en cualquier momento.

Por otra parte, leemos a menudo sobre los múltiples aparatos  presentes en nuestros hogares  y en sistemas que llevamos encima que están en permanente escucha: ordenadores con cámara y micrófono que pueden ser activados remotamente sin que el usuario lo permita o lo conozca, televisores inteligentes que escuchan posibles órdenes verbales del usuario y que están conectados a la red, donde pueden perfectamente subir las grabaciones, teléfonos avanzados con reconocedores de voz dotados de inteligencia artificial  (Siri en los iPhone, Cortana en Windows o Now en Google).

Y no sólo nos escuchan esos aparatos, de los que ya sospechamos que son “inteligentes”. Existen ya termostatos, frigoríficos, lavadoras y cocinas que escuchan y que, de una manera u otra, se conectan a la red donde suben las grabaciones para reconocer el contenido, traducirlo o producir una transacción.

Y por supuesto están los coches, que cada vez más también hablan, escuchan y están conectados a la red.

Estas tecnologías son referidas por los medios especializados con el término Internet de las Cosas (en inglés IoT = Internet of Things). Tecnologías que, unidas al “Big Data” (capacidad de analizar cantidades masivas de datos para encontrar secuencias o patrones de comportamiento con los que detectar eventos o predecir tendencias en tiempo real) constituyen un cóctel de potencia explosiva.

¿Dónde queda nuestra privacidad?

La respuesta a nuestras inquietudes sobre el respeto a la privacidad y protección de datos personales, más allá de lo que diga la legislación, es algo que “de facto” evoluciona con el tiempo.

Pensemos por ejemplo en cómo cambió la percepción de la privacidad cuando a finales del siglo XIX empezó a extenderse de forma masiva la prensa escrita (en 1895 el periódico diario de “Le Petit Journal” tenía una tirada impresa de ¡dos millones de ejemplares!). Esta difusión masiva, unida a la extensión de las hemerotecas y documentalistas, trajo una mayor transparencia a la vida social y una pérdida de privacidad.LP Cosas que escuchan y hablan Imagen

Más de un siglo después, con la masiva extensión de Internet en móviles inteligentes con cámaras y con geoposicionamiento, los temores a la pérdida de privacidad que a buen seguro habría a finales del siglo XIX se han convertido en una minucia.

Porque además, si a la información obtenida de todos estos equipos mencionados, que pueden escuchar y grabar sin control del usuario, le unimos la información obtenida con los dispositivos “ponibles” (wearables) que registran y transmiten a la red constantes vitales y parámetros de salud, tenemos servido un cóctel explosivo anunciado.

Y muy especialmente si esa información cae en manos de “los malos”.

La preocupación está fundamentada. Y las grandes compañías reaccionan: el reciente nombramiento por parte del nuevo presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete del “hacker” Chema Alonso como máximo director ejecutivo de Datos masivos y seguridad es un hecho que invita a la reflexión.

Comodidad versus privacidad

Nuestra privacidad siempre ha estado expuesta, y a menudo lo consideramos como un hecho positivo. A muchos nos molesta que, si en un momento determinado se nos ocurre hacer una búsqueda en Internet, por ejemplo de hoteles o billetes de avión para un viaje, durante semanas, o incluso durante meses, nos aparecen por todos los sitios anuncios relacionados con ese posible destino.

Sin embargo, cuando visitamos físicamente nuestra tienda favorita del barrio, digamos que una frutería de las de “toda la vida”, nos agrada que el tendero nos ofrezca la fruta favorita de nuestra familia porque ese día está a buen precio o en excelente punto de sabor. No nos molesta incluso, que si alguna vez hemos comentado en la tienda sobre algún hecho familiar (feliz o triste), nuestro tendero se interese por la evolución del mismo.

Esa misma personalización de la relación comercial-personal se ha trasladado de forma masiva al entorno digital. El problema surge cuando algunas webs o aplicaciones lo hacen de forma excesivamente intrusiva o abrupta.

Relájese y sea bueno

Querido lector, si usted quiere ser malo, si quiere hacer cosas malas, es mejor que no se conecte nunca a Internet, que no use un teléfono móvil o se acerque a alguien que lo tiene. No camine por un centro comercial o se detenga delante de un escaparate.

Casi mejor no camine por la calle en absoluto. Y en casa olvídese del teléfono, de la red eléctrica, de la del gas y del suministro de agua. Para mayor privacidad no coma, ni beba. Más aún, no respire y por supuesto, no piense.

Pero claro, así no se puede vivir. Relajémonos y actuemos con prudencia en la cesión consciente de nuestros datos. No olvidemos que no hay nada gratis: o lo pagamos con dinero o con un trozo de privacidad.

Pero sobre todo y para mayor seguridad: sea bueno. Feliz semana.

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 12 de junio de 2016

LP Cosas que escuchan y hablan

Telecomunicaciones: impacto social

Este martes 17 de mayo se celebra el Día Mundial de las Telecomunicaciones y Sociedad de la Información y Día de Internet. Está dedicado al espíritu emprendedor de las TIC y su impacto social. (TIC = Tecnologías de la Información y las Comunicaciones).

Nadie duda (creo yo) del impacto que la sucesiva aparición del teléfono, la televisión, el ordenador, Internet los móviles y la generalización de su uso ha tenido en el comportamiento de las personas.

Los índices de desarrollo TIC pueden dividirse en cuatro áreas: las infraestructuras, los usos, la disponibilidad y el desarrollo/producción. Una sociedad, un territorio, debe aspirar a la mejor extensión en estas cuatro áreas.

Dependiendo de la situación de desarrollo económico de un país, cada área puede tener un impacto social distinto.

Las infraestructuras hacen referencia a la existencia de líneas de teléfono fijas y móviles, de banda ancha, de centros de proceso de datos y a redes troncales de alta capacidad. La cobertura en términos de población y de territorio de estas infraestructuras tiene un impacto social muy claro.

Los usos se refieren a la preparación y utilización que las personas y las empresas hacen de las TIC. El acceso al uso del ordenador, de teléfonos inteligentes y de aplicaciones y servicios en la red, tiene una correlación positiva con el desarrollo económico y social.

La disponibilidad de servicios TIC es condición necesaria para su uso. Las empresas privadas y las administraciones públicas tienen en esta área un protagonismo indispensable.

Por último, el desarrollo, producción y venta de productos y servicios TIC tienen un impacto social muy positivo, al tratarse de un sector económico de alto valor añadido, basado en el conocimiento y generador de empleo.

Sociedades avanzadas

Se considera que los países desarrollados están digitalmente avanzados. España se encuentra bien posicionada entre ellos, si bien no figura en LP Teleco impacto social Imagenlos puestos de liderazgo de los índices que miden el desarrollo de las TIC. Dos índices a los que se hace referencia habitualmente: el “Network Readiness Index” del World Economic Forum, que recoge la preparación de un país para el mundo digital y Índice de desarrollo TIC que publica la Unión Internacional de Telecomunicaciones. En estos dos índices España ocupa las posiciones 34 y 28 respectivamente.

El uso de las TIC tiene un creciente impacto social en multitud de sectores y actividades de las sociedades avanzadas con importante impacto social.

Cito algunos ejemplos que pueden ilustrar más claramente el impacto social de las TIC:

-Las llamadas ciudades inteligentes Smart Cities. Se llama así a las que están dotadas de sensores, redes y aplicaciones que ayudan a tener información para convertir a las mismas en ciudades energéticamente sostenibles, menos contaminadas, con transportes mejores y con mantenimiento más eficiente. Un ejemplo de aplicación práctica es la aplicación de la EMT para informar de las líneas de autobuses, su frecuencia…

-En el campo de la salud: desde la prevención, a la monitorización de parámetros vitales en personas sanas o enfermas y el uso también en medicina especializada.

-En la industria, se logra con la digitalización de sus procesos y productos, con una producción personalizada cercana al mercado, casi a la demanda del cliente. Claro ejemplo es la producción adaptada a demanda de los clientes de Zara.

Países en desarrollo

El impacto social de las tecnologías TIC en los países en desarrollo está siendo mayor incluso que en los países digitalmente avanzados.

Un ejemplo significativo es el uso en África de dinero electrónico basado en el móvil. Desde hace años el liderazgo en dinero/comercio/banca en el móvil está en África. En más de 20 países africanos el número de cuentas de dinero en el móvil supera al número de cuentas bancarias.

Gracias al móvil tienen acceso a servicios de pagos, cobros, transferencias, préstamos, cuentas de ahorro y seguros. Esto les evita robos y pérdidas. Y todo ello se hace con aplicaciones sencillas basadas en mensajes SMS y teléfonos básicos. El uso en algunos países es intenso: en Kenia las transacciones monetarias en el móvil equivalen al 40% de su PIB.

Otro ejemplo de gran impacto social es el acceso a la formación global y de calidad: gracias a Internet, desde cualquier rincón del planeta un estudiante puede acceder a cursos impartidos por prestigiosas universidades y centros especializados. Si se quiere no hay barreras a la formación de calidad.

El impacto social de la educación y las posibilidades de democratización de las sociedades son mucho más posibles hoy en día con las TIC. El uso de Internet y los móviles son una gran oportunidad.

Noche de las Telecomunicaciones

El jueves 19 de mayo se celebra la Noche de las Telecomunicaciones Valencianas, con el lema “Telecomunicaciones para un desarrollo sostenible”.

Propongámonos liberar el potencial de las TIC para jóvenes innovadores y emprendedores, para las PYMEs innovadoras y promovamos la creación de empresas y centros tecnológicos como los conductores de soluciones innovadoras. Apoyemos buenas prácticas para catalizar el progreso en el logro de los objetivos internacionales de desarrollo sostenible, con especial atención en las PYMEs.

Estos son buenos argumentos para una positiva celebración del Día Mundial de las Telecomunicaciones y Día de Internet. Buena semana.

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 15 de mayo de 2016

LP Teleco impacto social

 

Infoxicación, infobesidad

Amigo lector ¿sufre usted de exceso de información? ¿padece dolores por la sobrecarga informativa? ¿siente que va a reventar de “infobesidad”? Es posible que usted sufra una “infoxicación”.

Esta enfermedad fue identificada en 1970 por Alvin Toffler en su exitoso libro “El Shock del Futuro”. Se llamó entonces “information overload” (es decir, sobrecarga o sobrepeso de información). Los anglosajones, con esa agudeza que les caracteriza, le pusieron el sobrenombre de “infobesity”, término que en algunos escritos se traduce como “infobesidad”. En España el profesor Alfons Cornella acuñó en 1999 “infoxicación” como término que expresa la misma dolencia.

Lo de los años 70 era sólo un sarpullido. A finales de los 90 cuando Internet empezaba a universalizarse ya podíamos hablar de una plaga. En 2013 tenemos una verdadera epidemia.

El riesgo de contagio y agravamiento es irremediable. Los españoles utilizamos cada vez más smartphones, (casi un 64% de usuarios activos de móvil con Internet) y por tanto, el acceso a información a toda hora no cesa, con consiguiente riesgo de infoxicación.

Pero no se preocupe en exceso. Afortunadamente ya se han desarrollado remedios preventivos y prescripciones curativas.

Debido a que hay personas, entre las cuales me incluyo, que han estado expuestas a bombardeos informativos desde hace décadas, a los que han  sobrevivido, no sin dificultad, se han desarrollado anticuerpos que los “info-científicos” han aislado y hoy nos los ofrecen en forma de sabias recetas.

El riesgo persiste, no obstante, porque lo que hasta hace poco eran sólo  tormentas de información, con la multiplicación de las redes sociales, las app (aplicaciones móviles), tabletas y todo tipo de “info-gadgets” ha convertido el asunto en una verdadera galerna, más bien en un tsunami.

Y eso no es nada comparado con lo que viene: “Internet de las cosas”, Internet en la ropa y complementos como gafas y relojes (“wearable”), coches y motos con Internet, ventanas, espejos. Más aún, vamos a tener: vida asistida ambiental (AAL), Interfaces directos ordenador-cerebro (BCI), … Mejor no sigo, no quiero asustar.

Situémonos mejor en conocer los riesgos actuales y ofrezcamos aquí algunos remedios y prescripciones.Infoxicacion  LP imagen

Remedios preventivos

Los ciudadanos informados veníamos gozando de la prensa impresa, la radio por ondas y la televisión. Para informaciones más reposadas acudíamos a libros y revistas. Así era el mundo informativo de forma universalizada en los países desarrollados desde mitad del siglo XIX y hasta finales del siglo XX.

A pesar de la proliferación de medios digitales, las viejas recetas aún funcionan: usted debe acudir a leer (y comprar) y escuchar todos los días el mismo medio (LAS PROVINCIAS, por supuesto 🙂 ) porque así entenderá mejor el flujo de informaciones en un contexto y con un filtro estable.

– La lectura preferente y constante de su medio favorito es precisa porque está elaborada por profesionales de la información que, en principio, contrastan las fuentes y ayudan a entender el contexto. Si conocemos la orientación del medio sabremos superar el sesgo de sus carencias. Fíjese también en las firmas: un buen artículo suele ir firmado por un buen periodista.

– El complemento ideal para las noticias recientes es el contrastar con otros enfoques mirando simplemente las portadas (www.kiosko.net es excelente para eso) o bien profundizar en alguna noticia o información específica por vías digitales.

– No olvide asentar ideas acudiendo a los libros “clásicos”, en papel o en soporte digital que contienen sabiduría contrastada.

– Si se trata de contrastar algo que usted conoce, usted es quien mejor puede hacerlo acudiendo a las fuentes originales y contrastando varios canales. Para esos menesteres, ¡ay!, algunos periodistas están escasos de tiempo o conocimiento.

– La cantidad de información es infinita. No pretenda leerlo todo. Piense que hace años vivíamos en un estanque informativo con 4 o 5 fuentes y ahora estamos en el océano abierto con zonas irregulares en las que a veces hay marejada junto a otras zonas en las que reina la calma. Aprenda a surfear, a navegar por las mareas informativas, a detectar las fuentes fiables.

– Clasifique, etiquete, ordene o descarte la información al primer toque. Optimice el tiempo empleado en estas tareas.

– La información es líquida. No se queda quieta, discurre de forma continuada. No se preocupe si se pierde algo del momento, si es importante ya volverá.

– No solo importan los hechos, sino la interpretación que hacen de los hechos las personas que nos rodean, o la que hacen nuestros amigos o nuestros clientes. Intente conocer lo que dicen las fuentes en las que beben las personas que sean de su interés.

Prescripciones curativas

Supongamos que usted ya está desbordado. Recibe centenares de correos electrónicos diarios. Sigue a cientos o incluso miles de personas en Twitter, Facebook, LinkedIn, Google+, Instagram, Pinterest y varias redes más. Está suscrito a decenas de blogs por email y a centenas de fuentes RSS. Se ha apuntado a grupos en redes sociales y en Whastapp. Y ahora le llegan nuevas redes y atractivas aplicaciones en el móvil.

– Lo primero: desdramatice.

– Desconecte del todo por unas horas ¿verdad que no pasa nada?

– Desconecte durante unos días ¿verdad que no pasa nada?

– No se puede olvidar de pensar: la información sin criterio, sin estructura, sin sentido, NO SIRVE.

– Para poder pensar necesita clasificar y etiquetar lo que le llega, o descartarlo. Y debe hacerlo con rapidez, usando su intuición.

– No tema equivocarse, si uno no se echa al agua para nadar no aprende nunca. Es preciso experimentar zonas indómitas, equivocarse, casi-ahogarse, para hacerse fuerte, para adquirir destreza. Hágalo con sentido, con cabeza.

– Aproveche la intuición de otros de cuyo criterio se fía. El mundo actual es más abierto, compartido. A buen seguro que en su ámbito de confianza ya hay personas que comparten informaciones en blogs o redes sociales señalando y comentando los aspectos más importantes: son como los “comisarios” de una exposición que ordenan y ponen en contexto: aproveche su generosidad.

– Si usted domina algún área de conocimiento y experiencia, comparta también su conocimiento de forma generosa y estructurada: facilite la lectura a sus seguidores.

El caso de los jóvenes

Los nativos digitales nacidos a partir de los años 80 ya han crecido dentro del tsunami informativo. Sus estructuras mentales son distintas, a buen seguro mejores. Tienen muchas ventajas y posibilidades de sobrevivir, pero también tienen carencias que debemos prevenir.

No les minusvalore, no demonice sus métodos de aprendizaje, intente mejor acercarse usted mismo a sus mundos para comprenderles mejor.

Desde esa posición de acercamiento les podrá orientar mejor para que adquieran hábitos saludables, por ejemplo:

– La velocidad, lo inmediato no lo es todo, el reposo, la distancia y la reflexión son también placenteros, además de ser NECESARIOS.

– Contrastar y analizar es bueno, especialmente antes de replicar y compartir información.

– La creación requiere esfuerzo y transpiración con una pizca de inspiración: lo bueno tiene detrás siempre un trabajo intenso que merece la pena. El copia y pega “no mola”.

– Buscar ejemplos de personas en el mundo digital que tienen buenas prácticas y que sirvan de modelo: los hay y cada vez más.

El mundo ha cambiado y el cambio no se detiene, se acelera. Es preciso vivirlo como es y aprovechar sus muchas virtudes.

Si alguna de estas recetas le es de utilidad, este humilde infodoctor @adomon que suscribe estará muy satisfecho. Y si conoce mejores remedios, le ruego que los comparta para que otros los podamos aprovechar.

Feliz semana.

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Artículo publicado en tribuna de opinión de Las Provincias el domingo 27 enero 2013

LP Infoxicacion Infobesidad

Telecomunicación, liberación

Febrero 1865 Valencia derriba murallas STOP Mayo 1865 Paris aprueba tratado internacional telegrafía STOP Liberación mundial STOP.

Curiosa coincidencia: el mismo año en el que el gobernador Cirilo Amorós consiguió la aprobación para el derribo de las murallas que ahogaban la ciudad de Valencia y la liberaban para crecer en su ensanche, los telegrafistas de todo el mundo, reunidos en Paris, firmaban el 17 de mayo la Convención Internacional de Telégrafos que liberaba el crecimiento de las telecomunicaciones mundiales.

Hoy se celebra el Día Mundial de las Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, establecido por la ONU y el Día de Internet.

El tema de este año son las Mujeres y las niñas en las TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones). Se pretende por una parte llamar la atención internacional para que las féminas se interesen en las profesiones relacionadas con la electrónica, informática y telecomunicaciones.

Pero además, se quiere resaltar el poder liberador de las telecomunicaciones para las mujeres en los países en desarrollo. Un ejemplo paradigmático que podría sonar a ciencia ficción o a futuribles pero que es muy real, es la banca electrónica basada en el móvil que triunfa en África. Millones de clientes usan el móvil en África para transacciones monetarias y pagos electrónicos. Las mujeres africanas se están beneficiando especialmente de este servicio: muchas mujeres se desplazan desde sus poblados a las ciudades para vender sus productos en los mercados. Al finalizar la venta de éstos, pueden realizar transacciones del dinero resultante sin tener que transportarlo y así se evita la posibilidad que puedan ser robadas en los viajes de vuelta. Además, la posibilidad de tener autonomía para realizar transacciones del dinero ganado, libera a estas mujeres de la dependencia de los jefes de la tribu cuando necesitan hacer envíos de dinero a sus hijos que estudian lejos.

Me gusta ese entorno liberador y transparente que propician las telecomunicaciones y las tecnologías de la información.

En su día, el telégrafo permitió una mayor transparencia en la fijación de precios al conocerse con rapidez la llegada de mercancías por barco o la producción de las cosechas.

La transparencia es un requisito básico para una democracia fuerte.

Se cumple ahora un año del inicio del movimiento 15M. Más allá de la polémica sobre el uso de las calles y la manipulación parcial que algunos colectivos intentan hacer del movimiento, hay algunos de sus valores que muchas personas compartimos: participación, transparencia, convivencia, solidaridad.

La disponibilidad liberadora y democratizadora de telecomunicaciones ha permitido también las primaveras del mundo árabe y del norte de África.

España tiene una asignatura pendiente en temas de transparencia. Llevamos varias legislaturas en las que los partidos nos prometen una ley que la regule.

Parece que por fin el nuevo gobierno está preparando un proyecto de Ley de Transparencia. Confiemos en que, ya se ha tardado tanto, nos dotemos de una legislación acorde con los estándares internacionales y las mejores prácticas.

Hoy por hoy, salvo honrosas excepciones, la mayoría de nuestras administraciones locales, autonómicas y entidades estatales suspenden en transparencia.

El lector interesado en profundizar sobre el uso adecuado de tecnologías de la información en la transparencia y el buen gobierno que busque en Internet por el término “Open Data”.

Ya nada será como antes en las relaciones sociales y entre las personas. Antes los medios de comunicación social eran unidireccionales: unos pocos filtran y emiten información y la mayoría sólo escucha. La comunicación bidireccional era lenta, sólo ocurría de uno a uno: cartas, llamadas de teléfono. Ahora tenemos fácil la comunicación de muchos a muchos.

Todos tenemos que aprender a vivir en un nuevo entorno en el que es más difícil mentir y que nos mientan porque la inteligencia y la memoria colectivas son más profundas y perdurables que lo que eran antaño.

En tan sólo un año el número de móviles en el mundo ha aumentado en 700 millones alcanzando ya la cifra de 6.000 millones. No sólo son personas, son objetos y equipamientos los que ya están dotados de una línea de comunicación. Se habla de “Internet de las cosas” y de “ciudades inteligentes”. Si pensamos que el mundo ha evolucionado muy deprisa en la última década, atención porque aún no hemos visto nada.

Hay quien critica que los ingenieros no nos implicamos en la vida social, que no nos “mojamos”, me reitera un buen amigo. Quien eso afirma se olvida de la potencia transformadora de las buenas obras de ingeniería y muy especialmente en los últimos tiempos en la de la ingeniería que tiene que ver con el tratamiento y comunicación de la información.

Hoy se celebra la 14ª edición de la Noche de las Telecomunicaciones Valencianas, un evento veterano que perdura sostenido por los profesionales y las empresas del sector.

Deseamos desde estas líneas una mayor implicación enriquecedora de los profesionales, muy especialmente de las mujeres, y de toda la sociedad en el uso positivo y eficiente de Internet, informática y telecomunicaciones para que se aproveche su fuerza liberalizadora.

Que tengan todos un feliz día.

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Artículo publicado en Las Provincias el 17 de mayo de 2012 Día Mundial de las Telecomunicaciones y Sociedad de la Información y Día de Internet

Basura y oro en Internet

Hay mucha basura en Internet, es cierto. Las personas que se conectan por primera vez, superado el asombro inicial, encuentran a las pocas semanas que en su correo electrónico y en los resultados de sus búsquedas hay mucha información inútil.

Este problema desprestigia la fiabilidad de Internet y justifica el recelo de sus detractores, lo que a su vez, provoca el rechazo de muchas personas a usar un modo de comunicación e información imprescindible para una sociedad moderna.

También hay oro en Internet, información valiosa y aplicaciones asombrosas. Quisiera desde estas líneas ayudar a encontrarlo y a separarnos de la basura.

Basura hay en muchos sitios: en la televisión, en la radio e incluso en los libros y la prensa impresa en papel. No es excusa para renunciar a esos medios porque tienen muchas cosas buenas, tienen ‘oro’.

Internet tiene la ventaja de aglutinar todas las formas de comunicación (textos, fotos, gráficos, sonidos, vídeos) y que podemos encontrar contenidos de cualquier parte del mundo con rapidez y coste reducido.

Nuestra dificultad actual está en el escaso conocimiento que podemos tener para discriminar lo bueno: animo por ello a transitar Internet porque de la experiencia bien asistida surge la sabiduría.

Este de hoy es un modesto intento de ayuda para responder a dudas y quejas sobre Internet que a menudo me plantean algunos lectores.

Me voy a centrar en el correo electrónico y las búsquedas, que son los dos mayores usos que los adultos hacen de Internet.

...

1- Correo electrónico:

Hay más de 2.000 millones de usuarios en Internet. Cada día circulan más de 300.000 millones de correos de los que se estima que un 90% son basura: SPAM es el nombre comúnmente usado.

Es necesario tener una buena herramienta de trabajo con filtros de SPAM: la cuenta de correo electrónico que tengamos debe estar alojada en un servidor fiable que nos proteja. Los proveedores de correo (webmail) más habituales en la web son el Gmail de Google y el Hotmail de Microsoft, que disponen de excelentes filtros, unos automáticos y otros configurables.

Pese a ello, es posible que después de un tiempo usando Internet, hayamos registrado nuestra dirección en muchos sitios y estemos recibiendo correos de asuntos que no nos interesan. La primera vía para librarnos de esos correos es seguir las instrucciones que obligatoriamente deben incluirse en esos correos o en la web de sus remitentes. Si ese no fuera ese el caso y no nos dan una opción clara para darnos de baja, podemos configurar un filtro en nuestra aplicación de correo para que descarte los correos de ese remitente o los que tengan unas palabras clave que identifiquen ese tipo de correos.

Hay que advertir que los filtros pueden ser a veces excesivos y filtrar correos que si que queremos recibir: conviene por ello revisar cada cierto tiempo la carpeta de correo no deseado o correo spam.

También nos llegarán correos remitidos por conocidos fiables que contienen informaciones dudosas o falsas que nos perturban.

Conviene recordar aquí que nosotros mismos hemos de evitar el convertirnos en fuente de correo basura, evitando su propagación. En el artículo sobre ‘Eficiencia electrónica’ publicado en el mes de julio (http://j.mp/efieleLP) dábamos unos consejos para el buen uso del correo electrónico.

Y ante un correo dudoso: ¿cómo distinguir un bulo o una información maliciosa? Pues apliquemos el sentido común. Comprobemos cual es el remitente original, que la redacción sea coherente con los comunicados de esa persona o empresa, que no tenga enlaces sospechosos que nos llevan a páginas no relacionadas con la información o, que peor aún, nos pidan nuestras claves de acceso: nunca las pondremos si no estamos seguros de estar entrando en la página verdadera.

La dirección de la página en la que estamos en cada momento la podemos comprobar en la casilla de la dirección que está en la parte superior del navegador. Si es una página de acceso a una web que nos pide nuestras claves personales siempre deberá tener conexión cifrada segura: algo que se distingue porque empieza por https, en vez de http y porque en nuestro navegador aparece el símbolo de un candado cerrado.

Si seguimos teniendo dudas sobre la autenticidad de un correo que nos parece sospechoso, un buen truco es el escoger entre comillas una frase del texto y buscarla en Google literalmente (al entrecomillar una frase la búsqueda es literal). Si es un correo que ha circulado ya por Internet algún tiempo es muy probable que alguien haya escrito en un foro o página de soporte que ese correo es malicioso.

2- Las búsquedas e Internet: son otra fuente de basura para muchas personas.

En España el buscador más usado es Google, y a considerable distancia están Bing y Yahoo. Todos ellos hacen continuos esfuerzos para depurar sus algoritmos y ofrecernos a cada persona los resultados más específicos a nuestra necesidad.

Para buscar algo, cuantos más específicos seamos nosotros en las palabras mejor será. Entre los primeros resultados escogeremos aquellos que sean fuentes fiables, fijándonos en la dirección de la web a la que nos enlaza. Pero hay especialistas en engañar a las aplicaciones de búsqueda para lograr estar entre los primeros resultados. Si buscamos por ejemplo un hotel concreto en una ciudad, digamos ‘hotel foro Roma’, descontando los primeros resultados de anuncios marcados como tal, entre los siguientes nos encontraremos varios que nos llevan a páginas de reservas de hoteles, de intercambio de opiniones de viajeros (como tripadvisor, útil, por cierto) y, con suerte, veremos también la página oficial del hotel en cuestión. Hay que conseguir discernir entre todos ellos. Se necesita práctica.

La práctica es la mejor receta para transitar los ‘mercados de la comunicación’. Háganlo mejor teniendo a mano un “Asistente tecnológico” que les ayude, tal como recomendábamos desde estas mismas páginas las pasadas navidades (http://j.mp/asitecLP).

Necesitamos todos incrementar la cultura digital en España. El desconocimiento de las herramientas básicas nos aísla como personas y hace que perdamos competitividad. Los niños en Francia y otros países de nuestro entorno tienen que superar una prueba de conocimientos básicos en informática e Internet antes de completar la enseñanza primaria, y otra avanzada para finalizar la secundaria.
Me pregunto cuántos de nuestros responsables políticos superarían esas pruebas: para legislar y gestionar la tecnología hay que conocer de tecnología. De lo contrario pueden ocurrir desafueros (cito como recordatorio la llamada Ley Sinde).

Una sociedad enfrentada a la tecnología es una sociedad condenada al ostracismo. Los que entendemos y divulgamos sobre tecnología debemos ayudar y revisar nuestro lenguaje para hacernos entender mejor. Me sentiría muy feliz si con este artículo le ayudara a ser, amigo lector un ‘descubridor digital’ y le animo a preguntar con afán genuino en aprender. Nos va en ello el futuro.

Que sean tecnológicamente felices.

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Artículo publicado el Las Provincias el domingo 25 de septiembre de 2011

Basura y oro en Internet

http://www.lasprovincias.es/v/20110925/opinion/basura-internet-20110925.html

Conectados y pensando

Se puede pensar estando conectado a las redes de comunicación? Se puede y, en mi opinión, se debe. Mantuvimos hace dos semanas en estas mismas páginas que los adultos deben optar en los tiempos actuales por conectarse o quedar aislados (http://j.mp/conecLP).

‘Superficiales’ es el título en español del reciente libro del prestigioso escritor de Nicholas Carr en el que mantiene que Internet puede estar teniendo efectos perjudiciales sobre el conocimiento humano y que disminuye la capacidad de concentración y contemplación.

La discusión no es nueva. Desde Gutenberg, cada vez que aparece un nuevo medio los entusiastas lo celebran y los escépticos lo denuncian, como bien señala Carr. En su libro nos recuerda que ya en 1964 McLuhan profetizaba la disolución de la mente lineal y declaraba que los «medios eléctricos» del siglo XX -teléfono, radio, cine, televisión- estaban resquebrajando la tiranía del texto sobre nuestros pensamientos y sentidos.

El problema, a mi entender, no radica en los medios. Radica en la capacidad de las personas para evolucionar usando los nuevos medios tecnológicos a su favor de forma que liberen tiempo y esfuerzo para tareas más creativas y evolucionadas.

...

Pensemos por ejemplo que, si bien es una pena que los humanos hayamos perdido la habilidad de encender el fuego con yescas o de tallar el sílex, el disponer de cerillas y cuchillos de acero nos libera para otras actividades.

Del mismo modo que una caja de cerillas o un cuchillo pueden ser armas muy peligrosas en manos de algún ser sin educación previa, una moderna conexión a los contenidos de las redes de telecomunicación no nos hace necesariamente más sabios si no tenemos una formación previa.

Es aquí donde está la clave. Los adultos tememos que las nuevas generaciones sometidas a un bombardeo de estímulos informativos no sean capaces de pensar. El riesgo de dispersión es grande para personas no habituadas. La cultura de la inmediatez y del cortar y pegar sin mucho pensar se apoderan preocupantemente de muchos entornos.

Los jóvenes conectados consideran que los adultos aislados de las redes habitan en la prehistoria y que no entienden hacia dónde va el mundo.

La solución no está en desconectar. Los grandes avances de la ciencia y la cultura se han basado en la colaboración de muchos. El célebre inventor Edison dijo siempre que si había conseguido ver más lejos era gracias a que se había aupado en los hombros de gigantes.

El saber colectivo avanza gracias a la comunicación.

Ejemplos recientes de comunicación de valores con el uso de las redes sociales:

A. En la reciente JMJ más de un millón de jóvenes en Madrid estuvieron organizados apoyados con una web en 13 idiomas y con usuarios y perfiles en Youtube (videos), Flikr (fotos), Facebook (ideas, quedadas) y Twitter (frases, enlaces).

B. El movimiento 15M, a pesar de las incongruencias que desde fuera se perciben, o los grupos interesados con intenciones espúreas que se les acercan, ha sido capaz de mantener unas ideas básicas sobre regeneración democrática que concitan muchas simpatías entre la población no movilizada: su organización y comunicación ha sido sobre todo usando de los nuevos medios.

Para concluir, me atrevo a compartir siete consejos para acercamiento de posiciones entre escépticos y entusiastas de las redes:

1) Para poder pensar hay que alejarse de la tormenta informativa y de la dispersión.

2) La concentración en una tarea intelectual requiere un tiempo de preparación de unos 10 minutos. Hay quien lo consigue en menos tiempo y quien precisa media hora. Saltar continuamente de una cosa a otra impide completar nada.

3) Escribir, investigar, opinar, vender o crear ignorando lo que se hace por otras personas y en otros lugares conduce normalmente a resultados mediocres.

4) Escribir, investigar, opinar, vender o crear sin tener formación previa, experiencia y criterio basándose únicamente en lo que se encuentra en las redes, es una frivolidad estéril.

5) La suma de formación, experiencia y criterio con la información globalmente disponible es el mejor cóctel creativo.

6) Conectados y expertos deben compartir sus fortalezas y ayudarse mutuamente a superar las flaquezas.

7) Comunicarse cara a cara es mucho mejor que cualquier otro medio. Como sustitutivo de la presencia física, una buena videconferencia puede ayudar.

Confío en que estos humildes consejos sirvan para reflexionar y conseguir acercar posiciones entre las dos posturas de pensadores escépticos y entusiastas y se que consigan resultados positivos para todos. Lo necesitamos. Nos necesitamos.

Feliz final del verano.

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Artículo publicado el Las Provincias el domingo 28 de agosto de 2011

Conectados y pensando

http://www.lasprovincias.es/20110828/opinion/conectados-pensando-20110828.html

Conectados o aislados

Crece el debate social sobre las bondades o los inconvenientes de estar conectado a las redes. Hace dos semanas coincidieron varias firmas con posturas más bien contrarias a la telecomunicación. Creo necesario compartir otros puntos de vista desde la reflexión sobre nuevos escenarios, cuya explicación se encuentra al final de este artículo.

Escena 1: nos encontramos en un congreso o una feria ante un gran auditorio presentando el lanzamiento de un nuevo producto o los resultados de un desarrollo o investigación. Al poco de iniciar nuestra charla detectamos que entre los asistentes algunos consultan sus teléfonos y tabletas tecleando y sonriendo con creciente alborozo. Frases y gráficos de nuestra presentación son respondidos con gestos y murmullos de inquietante desacuerdo. ¿Qué está pasando?

Escena 2: somos propietarios de un negocio de hostelería o de una tienda de regalos en la ciudad de Valencia. Una joven pareja de turistas camina por la ciudad y decide encontrar un sitio agradable dónde comer y una tienda dónde comprar un recuerdo. Echan mano de su móvil y en menos de un minuto encuentran en el mapa de su pantalla varios establecimientos a menos de 500 metros con información accesible para el móvil, en inglés, con recomendaciones contrastadas de personas independientes y de otras personas de su confianza. Nuestro negocio no aparece: los viajeros se van a nuestra competencia.

Escena 3: agradable cena veraniega con buenos amigos. Uno de ellos comenta su ilusión por comprase un coche deportivo y el resto de comensales le asaltamos con preguntas. Sonriente saca su móvil y con tres toques certeros nos presenta una web con fotos y especificaciones de todo tipo. En otra parte de la mesa una amiga dicta unas palabras mágicas a su móvil y en segundos comparte las fotos de portada de la revista del corazón más famosa.

Tres escenas reales, similares a las que se están dando en nuestro entorno con frecuencia creciente.

Connected minds / Steven Johnson

Connected minds / Steven Johnson

Hace año y medio desde estas mismas páginas sostuve que usted, querido lector, accedería a Internet con el móvil muy pronto (vea en http://j.mp/intmovLP). Ese momento ya ha llegado o está a punto de llegar.

La conexión permanente a Internet puede crear dependencias, como elegantemente ha descrito Mario Vargas Llosa en su reciente artículo ‘Más información, menos conocimiento’ comentando un ensayo de Nicholas Carr.

Menos fortuna en la crítica tiene el artículo en XLSemanal de un joven novelista de éxito, que arremetió hace unos días un tanto atropelladamente contra las telecomunicaciones, con argumentos confusos y muy discutibles en mi opinión.

Los adultos en España, en los que descansa el ser o no ser de nuestra sociedad, necesitan mayoritariamente que se les ayude a entender y aprovechar Internet y las telecomunicaciones.
Otra cosa son los jóvenes nativos digitales, sobre los que hablaremos en estas mismas páginas dentro de dos semanas.

El denostar o incluso criminalizar las tecnologías que nos permiten comunicarnos en este siglo recuerda peligrosamente a las tentaciones de cerrar imprentas y periódicos en siglos pasados.

El miedo a lo nuevo es un sentimiento muy humano. Los valientes nos guiaron para salir de las cavernas, explorar fronteras y cruzar los mares.

Valientes e innovadores fueron quienes trajeron y adoptaron en Valencia la tecnología de la imprenta en el siglo XV, imprimiendo el primer libro de España y abriendo un siglo de oro para nuestra tierra.

Es tiempo ahora para que todos los adultos sepan cómo estar conectados, entiendan mejor el mundo que nos rodea y aprovechen sus ventajas, sin caer en sus peligros.

La escena 1 presenta una situación cada vez más común en la que a un presentador se encuentra con un auditorio que detecta una incongruencia en el discurso, unos datos erróneos o unas cifras no actualizadas. En tiempo real los asistentes pueden contrastar con datos más precisos, o detectar un plagio sin citar las fuentes y comenzar a comentarlo en Twitter y otras redes: el ridículo del presentador o el descrédito del vendedor son inmediatos.

La escena 2: para nuestra región, que apuesta por el turismo y el comercio, nos recuerda que la localización geográfica de la oferta y la accesibilidad desde todo tipo de dispositivos y aplicaciones es clave para vender.

La escena 3, por último, juega con la disyuntiva entre mantener una agradable conversación simplemente con palabras o que, ante una demanda de argumentos, se pueda tener la oportunidad de aderezarla con algún dato o imagen al alcance de los dedos.

Estar conectados a redes no es menoscabo para estar conectado a las personas, en conversaciones cara a cara o de corazón a corazón, como titulaba el precoz novelista. Las redes son un complemento, un enriquecimiento si se quiere, que extiende más allá del tiempo y el espacio las posibilidades de comunicarse. No existen para no pensar, sino para pensar mejor, para llegar más lejos.

Podemos optar por permanecer aislados, pero difícilmente viviremos en una sociedad autárquica. Otros vendrán de lejos y conquistarán nuestro terreno.

Vivamos pues conectados, transitemos sin miedo las nuevas fronteras, conquistemos para nosotros y las generaciones que nos siguen un mundo más ilustrado, más transparente y mejor compartido. Ejemplos hay a millares de que las redes de telecomunicaciones posibilitan estos valores y liberan sociedades. Que la nuestra también lo aproveche es mi humilde deseo.

Feliz verano.

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 14 Agosto 2011
Conectados o aislados
www.lasprovincias.es/20110814/opinion/conectados-aislados-20110814.html