Industria 4.0: máquinas o procesos

Industria 4.0: máquinas o procesos

En la nueva industria ¿son los robots y materiales, o son los procesos lo que más importa?. Adolfo Montalvo y Raúl Martín contraponen opiniones en este artículo a doble columna.

Máquinas, materiales y productos 4.0 (por @adomon)

Un mundo nuevo, lleno de oportunidades y de amenazas, llega a nuestras industrias: es el que traen las máquinas y los materiales 4.0 que nos permiten crear productos 4.0

La robótica, la fabricación aditiva (conocida también como impresión 3D, o incluso 4D), los nanotubos y nanomateriales, los nano-robots, el “polvo inteligente” (no se ría, en inglés se llama “smart dust”, pero no sé cómo traducirlo)  y también la computación cognitiva, son algunos ejemplos de términos tecnológicos emergentes que escuchamos en eventos sobre innovación y que leemos en medios especializados y revistas divulgativas.

Pocos directivos y empresarios dudarán ya de la necesidad de innovar. Así lo defendimos hace unas semanas en estas mismas páginas mi compañero de columna Raúl Martín y yo mismo (si se lo perdió puede leerlo en este enlace: j.mp/dondeinnovacion).

Pues este domingo pretendemos ayudar, querido lector, a encontrar caminos para desarrollar una innovación factible en las empresas.robot-talk-host-expo-asis-robot-dream-recortado

En esta columna defiendo que lo mejor es lo tangible, lo que produce: las máquinas y herramientas. Y también lo que se produce: productos innovadores con materiales avanzados.

Fabrica un producto estrella, que arrase en el mercado, y lo demás vendrá por añadidura.

El dominio de los materiales por parte de la ciencia y la industria ha progresado una enormidad. Somos capaces de fabricar cosas de unos pocos nanómetros, a escala de unos átomos. Piense en el grosor de un cabello humano (entre 50 y 100 micras) y divídalo por 10.000: 5 a 10 nanómetros es el tamaño de las pistas electrónicas de los chips en los nuevos teléfonos móviles.

Y del mismo modo que se maneja el silicio y los materiales inertes, los biotecnólogos ya son capaces de manipular materiales vivos como por ejemplo el ADN de las células (busque en Internet sobre el sistema CRISPR y verá a qué me refiero).

Hay que conocer, explorar y experimentar con los nuevos materiales, sin duda.

En la fabricación los avances son también portentosos. La robótica se está democratizando a pasos agigantados: hasta los niños de primaria aprenden a programar robots (no es broma, eso ocurre en Valencia, ahora mismo).

La mejora ha de ser disruptiva. Y eso se logra con el uso de herramientas avanzadas. Como por ejemplo las máquinas y cadenas de fabricación dotadas de visión artificial, capaz de superar con creces el ojo humano, ya sea para inspeccionar un producto alimenticio o para detectar defectos en la pintura de un coche.

Innovar en la industria es obligatorio. Ahora lo llaman 4.0, un término llamativo que evoca modernidad. Pero a la velocidad que se evoluciona, pronto no tendremos numeración: no se detenga, no se asuste, mirando bien hay muchas oportunidades.

Industria 4.0 sí, pero con procesos (por @raulmartincalvo)

Inmersos en pleno siglo XXI, y escuchando hablar de la cuarta revolución industrial cada vez con más frecuencia, el sector industrial, que supone cerca del 13% del valor añadido en nuestro país con un 11% del mercado laboral, sigue acometiendo lentamente la introducción de tecnologías que deberían permitirle convertirse en “industria inteligente”, o lo que es lo mismo, desarrollar su inmenso potencial aprovechando la innovación existente.

Un paso muy importante en esta adopción ha sido entender que las partidas presupuestarias destinadas a tecnología no son simplemente invertir en un sistema de gestión ERP o comprar ordenadores o servidores de última gama.  Se empieza a tomar conciencia de que, para estar a la altura de las exigencias del mercado actual, se necesita información en tiempo real que permita analizar cómo se comportan las compañías. Datos y más datos, esa es la tendencia.

Toda esta amalgama de información puede ser obtenida con una facilidad insultante por la mayoría de dispositivos que están en el mercado. Su posterior análisis y tratamiento debería de permitirnos detectar vulnerabilidades o funcionamientos no deseados a todos los niveles, desde el proceso de fabricación a  problemas de personal, pasando por fallos en la cadena de distribución o problemas de calidad para anticiparnos a los problemas y sacar el máximo partido a esta BigData de la que todo el mundo habla.bigdata-elefante

Ahora bien, empiezan a proliferar las empresas con etiqueta de Industria 4.0 pero con procesos y funcionamiento 1.0.  Este perfil de compañía, invierte en maquinaria de última generación y asiste a eventos que hablan de esta nueva revolución industrial, pero se olvidan de que apostar por la tecnología y la innovación supone acometer, con voluntad y firmeza, un análisis y  redefinición de sus procesos a nivel industrial, organizativo y de personal para poder ser capaces de realmente tratar, entender y usar esta cantidad ingente de información que se genera en estos días y que, en la mayoría de casos, acaba en sobreinformación.

Variables como la horizontalidad a nivel de estructura, la agilidad, la apuesta por las personas y su implicación y, sobre todo, la flexibilidad a la hora de adaptarse, suponen un obligatorio paso previo a pasar a formar parte de esta fascinante cuarta revolución industrial que llega para quedarse.

La mejora continua viene de un diagnóstico claro y una solución comprometida, valiente y decidida para cambiar funcionamientos obsoletos que pueden agilizarse con small and “smart moves”, acciones pequeñas y fáciles de implementar que cambian modelos y procesos complejos.

La industria tradicional necesita repensar, reestudiar y reanalizar (las tres R) sus procesos, antes de analizar los miles de inputs, variables, señales o alertas que cualquier sistema que se precie ofrece. Industria 4.0 si, pero con procesos 4.0.

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 18 de septiembre de 2016

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Dónde está la innovación

Dónde está la innovación

Artículo de opinión en el que dos autores defienden visiones contrapuestas sobre la mejor forma de innovar en las empresas

RAÚL MARTÍN @raulmartincalvo  .y.  ADOLFO MONTALVO @adomon

Startups ¿es moda o es oportunidad para innovar?   /  @raulmartincalvo

En los últimos tiempos, el término “startup”, o lo que es lo mismo una compañía en fase inicial, con un componente innovador y/o tecnológico importante, empieza a estar en todas las conversaciones.

Emprendedor y empresario comparten en el mundo anglosajón, el mismo término, (entrepreneur), lo que dice mucho de la percepción social que se tiene allí a la gente que decide arriesgar y poner en marcha nuevas ideas.

La relevancia que estas antiguas startups, ahora gigantes tecnológicos, tienen a nivel mundial son absolutamente impresionantes. Apple, Google, Facebook o Amazon han cambiado modelos de negocio tradicionales y generado nuevas necesidades en un tiempo record.

En España, corren buenos tiempos para la creación de negocios innovadores, con casi 500 millones de euros invertidos en startups durante el primer semestre de 2016. El sector tradicional, especialmente el industrial, que comienza a recuperarse tras unos años con un gasto en innovación en niveles realmente inaceptables, necesita esta innovación, esta capacidad de generar ideas nuevas para hacerla competitiva, ágil y flexible en este entorno global, cada vez más cambiante e imprevisible.

imagen : Princeton University

La innovación está fuera. O al menos, hasta el momento, ha estado fuera de los dominadores tradicionales de casi cualquier mercado. La flexibilidad, la imaginación, la capacidad de generar un nuevo producto de una manera rápida y, sobre todo, el ser capaces de entender lo que el cliente necesita o va a necesitar, ¿Por qué no utilizarla?.

Todos conocemos casos como el de Kodak, ¿quién no ha tenido una cámara Kodak?, que siendo dominador del mercado de la fotografía tradicional durante años, no fue capaz de anticiparse a la entrada de los dispositivos digitales, y hoy en día ya es historia. El innovar y adelantarse es muy difícil desde una estructura grande en la cual cada departamento condiciona los desarrollos que se proponen desde cualquier otro. El envoltorio influye, el cómo producir influye, la distribución influye y así sucesivamente hasta matar cualquier iniciativa que sea distinta a la habitual. Digamos que la rutina y el corto plazo mata la creatividad.

Si uno se para a pensar en dos nuevas compañías especialmente disruptivas, como Uber o Airbnb, ¿por qué estas revolucionarias aplicaciones, que han cambiado mercados muy maduros, no han salido desde los grandes jugadores de mercados como el del transporte o, especialmente, el del turismo?. Probablemente porque estas ideas hubieran muerto en primera fase por absurdas, distintas o inviables.

La industria tradicional en nuestro país, necesita esta innovación para volver a ser competitiva. Necesita ser diferente, eficiente y ágil a la hora de generar nuevas ideas o necesidades. Y eso es precisamente lo que cientos de startups nuevas están desarrollando. Urge un acercamiento entre ambas.

La mejor innovación es desde dentro de la empresa / @adomon

Ningún empresario o profesional pone en duda a estas alturas la necesidad de innovar, conociendo las tecnologías idóneas y aplicando metodologías y procesos avanzados.

La cuestión es saber si las startups son las protagonistas indiscutibles en la innovación o si, por el contrario, la mejor innovación, la duradera, eficiente y asequible es la que se hace en las empresas “tradicionales”, según la jerga de algunos “modernos”.

Lo cierto es que el mundo digital ha emergido con tal fuerza y rapidez que nos ha dejado descolocados. El mundo móvil, las redes sociales, los datos masivos (big data), la analítica de datos y el almacenamiento en la nube han cambiado cómo vivimos y cómo trabajamos e interactuamos.

Pero hay algo que nunca cambia y que las empresas líderes comprenden bien: las personas, más que desear comprar unas “características técnicas” de los productos o servicios (el qué y el cómo) nos dejamos atraer por productos que nos transforman, que nos dan una razón para vivir, que nos hacen felices: compramos convencidos por “el porqué”.

Las empresas que conocen a sus clientes, que son líderes de un mercado, son las que mejor pueden cabalgar la ola de cambios que el mundo digital aporta, bien surfeando encima de la ola o soportando los chapuzones.

Ya no es tan importante que un producto tenga un altísimo rendimiento bruto o que salga muy barato. Sin perder de vista el diseño y el coste, lo verdaderamente importante es ofrecer un recorrido placentero al cliente, desde que tiene conocimiento de nuestra oferta hasta cuando agota por el uso el producto comprado. Eso que ahora se denomina “customer journey”.

La innovación está dentro de las empresas. La innovación que perdura y que hace perdurar a las empresas es la que se adopta y extiende de extremo a extremo, en toda la organización.

Cierto es que, para abrir una línea de negocio que difiera mucho de los productos habituales, es conveniente hacerlo desde una unidad (o empresa del grupo) que sea muy rápida y flexible.  Y más adelante, cuando ese producto se valide, deberá encajarse en el “porqué” de la empresa.

Mejor que comprar la innovación y tecnología a una startup novata en el mercado y mejor que adquirir incluso una startup sobrevalorada, suele resultar más favorable el liderar (desde la dirección) y propiciar la innovación desde dentro, algo que aportará mayores y mejores cambios.

Y desde luego no olvidemos que es imprescindible el innovar de forma continua: por muy desgastado que parezca el concepto, es una realidad ineludible. O innovas o desapareces. Que así sea querido lector empresario y directivo (que innoves mucho y bien, claro, no que desaparezcas).

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 21 de agosto de 2016

LP Donde esta la innovacion

 

Empresa 1.0 y 4.0

Empresa 1.0 y 4.0

Cuando muchas personas escuchan o leen términos tan “modernos” como “Empresa 4.0”, en seguida desconectan y se pasan a otra cosa. NO LO HAGA, querido lector, siga leyendo hasta el final. Prometo no defraudarle.

La vida real es la que merece la pena. El contacto cara a cara, los sentimientos y las emociones que se transmiten con los cinco sentidos, con el lenguaje no verbal, son algo imposible de emular, ni con la mejor tecnología del mundo.

Nuestros trabajos y nuestras empresas están llenas de personas, afortunadamente. Por muchos anuncios que haya sobre la llegada de la robotización masiva o de la inteligencia artificial con una potencia imbatible, las empresas no pueden existir sin las personas. Personas buenas, personas inteligentes, desde luego, pero esa es otra historia.

El mundo presencial, las cartas en papel, las llamadas telefónicas, los apretones de manos, los abrazos, los gritos, las palmadas en la espalda. Todo eso es el mundo 1.0.

En un mundo exclusivo 1.0 el dominio de la información y la jerarquía son imprescindibles. Los jefes con sus empleados y los vendedores con sus clientes dominan en ese escenario toda la información y su flujo de comunicación. Pero todo eso cambió con la aparición de las webs en Internet. De repente “el mundo se hizo plano” (Thomas Friedman, 2005) y la información ya estaba al alcance de todos. Había nacido el mundo 2.0.

La vida 2.0Empresa 1.0 y 4.0 Dron Aquila Facebook

La vida en las empresas sometidas al escenario 2.0 se hizo más transparente. Todos tuvimos que cambiar y comprender que el poder ya no estaba en controlar la información de los asuntos concretos. Los vendedores fueron confrontados por sus clientes porque estos ya conocían los productos de la competencia que eran iguales o mejores que los de la empresa. La respuesta comercial 2.0 fue el generar el concepto de que nosotros “no vendemos sólo productos sueltos, vendemos soluciones, creamos entornos y plataformas que ayudan a los clientes a avanzar hacia el futuro”. Algo de cierto hay en ese nuevo paradigma. Del mismo modo que los médicos no se dedican a seleccionar un fármaco para una enfermedad, sino que se ocupan de la salud del paciente, caso a caso, de ese mismo modo las empresas vendedoras crean productos y servicios que o bien  “curan” (solucionan problemas) o “vitaminan” (para fortalecer el rendimiento de sus clientes).

Llegamos al mundo 3.0

Pero ese universo 2.0 que trajo la información disponible para todos de una forma casi ilimitada y transparente, se encontró con la oportunidad y la capacidad de los que antes eran únicamente lectores-usuarios, para aportar sus puntos de vista. Los usuarios y clientes ahora intervienen creando contenidos, publicando opiniones y nuevas ideas en blogs y compartiendo todo en Redes Sociales (Facebook, Twitter, LinkedIn, Youtube) o en sistemas de mensajería directa (Whatsapp, Telegram, Skype).

La conversación digital se convierte en multidireccional y los contenidos se multiplican hasta el punto de que nadie puede leerlo todo y menos aún controlarlo. Hay un desbordamiento de información, una saturación de contenidos, Algunos de los canales de comunicación dejan de funcionar porque ya no se escuchan o pierden credibilidad y relevancia y los líderes empresariales o los vendedores veteranos sienten que pierden la conexión con sus subordinados o con sus clientes: la comunicación no llega.

La solución entonces para gerentes y vendedores es entrar a formar parte de la conversación, participar con artículos propios o compartiendo aquellos textos e informes que su experiencia y veteranía les permite distinguir como valiosos entre la maraña de la información infinita en las redes.

Los verdaderos líderes recuperan así su misión compartiendo y guiando, más que controlando e imponiendo. El mundo 3.0 es en el que ahora estamos y nos parece de lo más natural e insuperable.

Llega el mundo 4.0

Pero cuando estábamos tan tranquilitos habiendo conseguido entender las dinámicas de las redes sociales, resulta que comenzamos a escuchar sobre tecnologías que nos vuelven a sembrar desasosiego. Por ejemplo el Big data, la inteligencia artificial, realidad virtual, Internet de las cosas, realidad aumentada (sí, la que usa Pokemon Go), fabricación aditiva 3D, computación cognitiva, exoesqueletos robóticos, drones y neurotecnología, son algunos de los términos emergentes más habituales.

Los humanos se convierten en superhombres apoyados en estas tecnologías. Los datos disponibles se multiplican por miles. Las capacidades enormes de almacenamiento, de cálculo, de análisis con lógica difusa y de comunicación casi telepática, combinadas entre sí y en tiempo real, crean un nuevo mundo en empresas y sociedades.

Podría venir, teóricamente, un operario chino o vietnamita a nuestro entorno español más singular y avanzado en cualquier materia y, mediante traducción oral inteligencia artificial y prótesis robóticas, aparecer entre nosotros como un sabio experto, súper poderoso y hasta empático, pues sería capaz de conocer nuestros nombres y preferencias y ofrecernos servicios justo para nosotros.

Esa circunstancia teórica se está convirtiendo en posible, o incluso probable, en un tiempo cercano. No es cuestión de asustar al lector en víspera del día de Santiago. Pero sí de avisar que esta vez la intervención del santo no va a ser suficiente para salvarnos de la amenaza exterior.

De nuevo las personas, nosotros mismos querido lector, seremos capaces de superar los miedos, volver a aprender a transitar este nuevo mundo 4.0 y superar a la máquina, usando a nuestro favor sus capacidades. Sin dormirse, sin esperar a que pase la moda, porque no va a pasar, lo podremos lograr con esfuerzo inteligente. Feliz verano.

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 24 de julio de 2016

LP empresa 1.0 y 4.0

“Con un par”

Yo fui partidario del movimiento 15M. Lo confieso aquí, querido lector, en las páginas de un diario que ha cumplido su sesquicentenario y en vísperas de una jornada electoral muy transcendente.

Hace justo 5 años, en junio de 2011, escribí en estas mismas páginas el artículo “Del 15J al 15M” que se puede leer en este enlace http://j.mp/15j15mLP

Semanas antes, el 18 de mayo, había estado hablando con un periodista en Canadá, que grabó un vídeo que puede verse aquí http://j.mp/vid15mGL para tratar de explicarle lo que estaba pasando en España con la “Spanish Revolution”.

Soy curioso, me gusta investigar las cosas y contrastar noticias y declaraciones. Quizá por eso, en los primeros momentos del 15M, me di cuenta de lo equivocados que estaban la mayor parte de medios de comunicación tradicionales respecto al origen e intenciones de los que se manifestaron y acamparon en el 15M de 2011. Y, quizá por mi conocimiento de los usos que las nuevas generaciones  hacían  ya  en 2011 de la tecnología, pude entender mejor lo que estaba pasando y explicarlo con una precisión sorprendente, teniendo en cuenta que no soy periodista.

Ahora hay un partido político que se presenta como heredero del 15M. Bueno, hay muchos partidos que se presentan así, pero destaca uno que, para estas elecciones del 26J, se ha unido con el partido comunista clásico, el de siempre y, en según en qué regiones, se ha unido también con coaliciones nacionalistas de variados orígenes.

Pues bien, vamos a analizar algunos aspectos de sus hechos y palabras y vamos a contrastarlo con el verdadero y genuino espíritu del 15M.LP con un par imagen

Ateniéndonos a la Wikipedia en español, la primera manifestación del 15M la convocó la organización “Democracia Real ya”.  Aclaro que la Wikipedia es, por antonomasia, la plataforma que condensa el saber colectivo. En artículos de gran repercusión se ha demostrado científicamente que tiene un grado de fiabilidad superior a la Enciclopedia Británica.

Si seguimos mirando en Wikipedia leemos que Democracia Real Ya (DRY) “se trata de una organización que en principio contó con una composición diversa y poco definida, existiendo cierta coincidencia identitaria entre la plataforma y su lema y el propio movimiento 15-M, estando ambos fuertemente relacionados”

Manifiesto de Democracia Real Ya (DRY)

En marzo de 2011, DRY publicó un manifiesto convocando a manifestaciones para el 15 de Mayo de 2011, En este manifiesto, que comienza afirmando que “somos personas normales y corrientes”, encontramos frases que muchas personas podemos suscribir:

“Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie”.

“Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas”.

“Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz”.

“El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad”.

“La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE”

Y terminaba llamando a manifestarse con unas frases cortas: “Por todo lo anterior, estoy indignado” “Creo que puedo cambiarlo” “Creo que puedo ayudar” “Sé que unidos podemos” “Sal con nosotros” “Es tu derecho”

La realidad de los usurpadores: sus hechos

Recordando aquel espíritu y los planes de los primeros tiempos del 15M, uno no puede dejar de entristecerse y a veces escandalizarse cuando lee o escucha las noticias de lo que están haciendo demasiados dirigentes del partido que supuestamente recoge el espíritu del 15M.

Esas personas que, para pagar menos impuestos por las cifras astronómicas de consultoría internacional, crean sociedades interpuestas que luego tienen que corregir minutos antes de ser pillados por Hacienda.

O esos profesores que tienen el don de la ubicuidad de estar a la vez en Madrid y en Málaga.

O esa preclara hija de una vice-consellera que con estudios de bachiller consigue una beca quedando por delante de personas con licenciatura y master en una fundación supervisada por su madre. Y la madre no dimite.

Se me acaba el espacio y no puedo reseñar más de las muchas tropelías que estamos presenciando. Palabras y hechos, tan distintos.

Mi decepción es grande, y por eso he escrito este artículo, saltándome mi norma de no escribir de política.

Espero haberles dado al menos “un par” de razones convincentes. De modo que termino aquí deseando que este domingo, usted y todos sus conocidos voten con sabiduría.

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Artículo publicado en Las Provincias el viernes 24 de junio de 2016

LP con un par

Cosas que escuchan y hablan

Hace unos días leíamos en portada de LAS PROVINCIAS una inquietante noticia avisando que la policía puede grabar conversaciones desde los teléfonos móviles incluso estando éstos desconectados. LP portada Interior grabar conversaciones 30may16 La noticia, recogida también en muchos otros medios de comunicación, nos alertaba sobre la posibilidad real de que alguien, sin el debido soporte de la ley y los jueces, nos pudiera grabar en cualquier momento.

Por otra parte, leemos a menudo sobre los múltiples aparatos  presentes en nuestros hogares  y en sistemas que llevamos encima que están en permanente escucha: ordenadores con cámara y micrófono que pueden ser activados remotamente sin que el usuario lo permita o lo conozca, televisores inteligentes que escuchan posibles órdenes verbales del usuario y que están conectados a la red, donde pueden perfectamente subir las grabaciones, teléfonos avanzados con reconocedores de voz dotados de inteligencia artificial  (Siri en los iPhone, Cortana en Windows o Now en Google).

Y no sólo nos escuchan esos aparatos, de los que ya sospechamos que son “inteligentes”. Existen ya termostatos, frigoríficos, lavadoras y cocinas que escuchan y que, de una manera u otra, se conectan a la red donde suben las grabaciones para reconocer el contenido, traducirlo o producir una transacción.

Y por supuesto están los coches, que cada vez más también hablan, escuchan y están conectados a la red.

Estas tecnologías son referidas por los medios especializados con el término Internet de las Cosas (en inglés IoT = Internet of Things). Tecnologías que, unidas al “Big Data” (capacidad de analizar cantidades masivas de datos para encontrar secuencias o patrones de comportamiento con los que detectar eventos o predecir tendencias en tiempo real) constituyen un cóctel de potencia explosiva.

¿Dónde queda nuestra privacidad?

La respuesta a nuestras inquietudes sobre el respeto a la privacidad y protección de datos personales, más allá de lo que diga la legislación, es algo que “de facto” evoluciona con el tiempo.

Pensemos por ejemplo en cómo cambió la percepción de la privacidad cuando a finales del siglo XIX empezó a extenderse de forma masiva la prensa escrita (en 1895 el periódico diario de “Le Petit Journal” tenía una tirada impresa de ¡dos millones de ejemplares!). Esta difusión masiva, unida a la extensión de las hemerotecas y documentalistas, trajo una mayor transparencia a la vida social y una pérdida de privacidad.LP Cosas que escuchan y hablan Imagen

Más de un siglo después, con la masiva extensión de Internet en móviles inteligentes con cámaras y con geoposicionamiento, los temores a la pérdida de privacidad que a buen seguro habría a finales del siglo XIX se han convertido en una minucia.

Porque además, si a la información obtenida de todos estos equipos mencionados, que pueden escuchar y grabar sin control del usuario, le unimos la información obtenida con los dispositivos “ponibles” (wearables) que registran y transmiten a la red constantes vitales y parámetros de salud, tenemos servido un cóctel explosivo anunciado.

Y muy especialmente si esa información cae en manos de “los malos”.

La preocupación está fundamentada. Y las grandes compañías reaccionan: el reciente nombramiento por parte del nuevo presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete del “hacker” Chema Alonso como máximo director ejecutivo de Datos masivos y seguridad es un hecho que invita a la reflexión.

Comodidad versus privacidad

Nuestra privacidad siempre ha estado expuesta, y a menudo lo consideramos como un hecho positivo. A muchos nos molesta que, si en un momento determinado se nos ocurre hacer una búsqueda en Internet, por ejemplo de hoteles o billetes de avión para un viaje, durante semanas, o incluso durante meses, nos aparecen por todos los sitios anuncios relacionados con ese posible destino.

Sin embargo, cuando visitamos físicamente nuestra tienda favorita del barrio, digamos que una frutería de las de “toda la vida”, nos agrada que el tendero nos ofrezca la fruta favorita de nuestra familia porque ese día está a buen precio o en excelente punto de sabor. No nos molesta incluso, que si alguna vez hemos comentado en la tienda sobre algún hecho familiar (feliz o triste), nuestro tendero se interese por la evolución del mismo.

Esa misma personalización de la relación comercial-personal se ha trasladado de forma masiva al entorno digital. El problema surge cuando algunas webs o aplicaciones lo hacen de forma excesivamente intrusiva o abrupta.

Relájese y sea bueno

Querido lector, si usted quiere ser malo, si quiere hacer cosas malas, es mejor que no se conecte nunca a Internet, que no use un teléfono móvil o se acerque a alguien que lo tiene. No camine por un centro comercial o se detenga delante de un escaparate.

Casi mejor no camine por la calle en absoluto. Y en casa olvídese del teléfono, de la red eléctrica, de la del gas y del suministro de agua. Para mayor privacidad no coma, ni beba. Más aún, no respire y por supuesto, no piense.

Pero claro, así no se puede vivir. Relajémonos y actuemos con prudencia en la cesión consciente de nuestros datos. No olvidemos que no hay nada gratis: o lo pagamos con dinero o con un trozo de privacidad.

Pero sobre todo y para mayor seguridad: sea bueno. Feliz semana.

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 12 de junio de 2016

LP Cosas que escuchan y hablan

Telecomunicaciones: impacto social

Este martes 17 de mayo se celebra el Día Mundial de las Telecomunicaciones y Sociedad de la Información y Día de Internet. Está dedicado al espíritu emprendedor de las TIC y su impacto social. (TIC = Tecnologías de la Información y las Comunicaciones).

Nadie duda (creo yo) del impacto que la sucesiva aparición del teléfono, la televisión, el ordenador, Internet los móviles y la generalización de su uso ha tenido en el comportamiento de las personas.

Los índices de desarrollo TIC pueden dividirse en cuatro áreas: las infraestructuras, los usos, la disponibilidad y el desarrollo/producción. Una sociedad, un territorio, debe aspirar a la mejor extensión en estas cuatro áreas.

Dependiendo de la situación de desarrollo económico de un país, cada área puede tener un impacto social distinto.

Las infraestructuras hacen referencia a la existencia de líneas de teléfono fijas y móviles, de banda ancha, de centros de proceso de datos y a redes troncales de alta capacidad. La cobertura en términos de población y de territorio de estas infraestructuras tiene un impacto social muy claro.

Los usos se refieren a la preparación y utilización que las personas y las empresas hacen de las TIC. El acceso al uso del ordenador, de teléfonos inteligentes y de aplicaciones y servicios en la red, tiene una correlación positiva con el desarrollo económico y social.

La disponibilidad de servicios TIC es condición necesaria para su uso. Las empresas privadas y las administraciones públicas tienen en esta área un protagonismo indispensable.

Por último, el desarrollo, producción y venta de productos y servicios TIC tienen un impacto social muy positivo, al tratarse de un sector económico de alto valor añadido, basado en el conocimiento y generador de empleo.

Sociedades avanzadas

Se considera que los países desarrollados están digitalmente avanzados. España se encuentra bien posicionada entre ellos, si bien no figura en LP Teleco impacto social Imagenlos puestos de liderazgo de los índices que miden el desarrollo de las TIC. Dos índices a los que se hace referencia habitualmente: el “Network Readiness Index” del World Economic Forum, que recoge la preparación de un país para el mundo digital y Índice de desarrollo TIC que publica la Unión Internacional de Telecomunicaciones. En estos dos índices España ocupa las posiciones 34 y 28 respectivamente.

El uso de las TIC tiene un creciente impacto social en multitud de sectores y actividades de las sociedades avanzadas con importante impacto social.

Cito algunos ejemplos que pueden ilustrar más claramente el impacto social de las TIC:

-Las llamadas ciudades inteligentes Smart Cities. Se llama así a las que están dotadas de sensores, redes y aplicaciones que ayudan a tener información para convertir a las mismas en ciudades energéticamente sostenibles, menos contaminadas, con transportes mejores y con mantenimiento más eficiente. Un ejemplo de aplicación práctica es la aplicación de la EMT para informar de las líneas de autobuses, su frecuencia…

-En el campo de la salud: desde la prevención, a la monitorización de parámetros vitales en personas sanas o enfermas y el uso también en medicina especializada.

-En la industria, se logra con la digitalización de sus procesos y productos, con una producción personalizada cercana al mercado, casi a la demanda del cliente. Claro ejemplo es la producción adaptada a demanda de los clientes de Zara.

Países en desarrollo

El impacto social de las tecnologías TIC en los países en desarrollo está siendo mayor incluso que en los países digitalmente avanzados.

Un ejemplo significativo es el uso en África de dinero electrónico basado en el móvil. Desde hace años el liderazgo en dinero/comercio/banca en el móvil está en África. En más de 20 países africanos el número de cuentas de dinero en el móvil supera al número de cuentas bancarias.

Gracias al móvil tienen acceso a servicios de pagos, cobros, transferencias, préstamos, cuentas de ahorro y seguros. Esto les evita robos y pérdidas. Y todo ello se hace con aplicaciones sencillas basadas en mensajes SMS y teléfonos básicos. El uso en algunos países es intenso: en Kenia las transacciones monetarias en el móvil equivalen al 40% de su PIB.

Otro ejemplo de gran impacto social es el acceso a la formación global y de calidad: gracias a Internet, desde cualquier rincón del planeta un estudiante puede acceder a cursos impartidos por prestigiosas universidades y centros especializados. Si se quiere no hay barreras a la formación de calidad.

El impacto social de la educación y las posibilidades de democratización de las sociedades son mucho más posibles hoy en día con las TIC. El uso de Internet y los móviles son una gran oportunidad.

Noche de las Telecomunicaciones

El jueves 19 de mayo se celebra la Noche de las Telecomunicaciones Valencianas, con el lema “Telecomunicaciones para un desarrollo sostenible”.

Propongámonos liberar el potencial de las TIC para jóvenes innovadores y emprendedores, para las PYMEs innovadoras y promovamos la creación de empresas y centros tecnológicos como los conductores de soluciones innovadoras. Apoyemos buenas prácticas para catalizar el progreso en el logro de los objetivos internacionales de desarrollo sostenible, con especial atención en las PYMEs.

Estos son buenos argumentos para una positiva celebración del Día Mundial de las Telecomunicaciones y Día de Internet. Buena semana.

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Artículo publicado en Las Provincias el domingo 15 de mayo de 2016

LP Teleco impacto social

 

Desde feria móviles MWC16. Crónicas en prensa y radio

Este año 2016 la Feria mundial de móviles, Mobile World Congress, ha sido un nuevo éxito en novedades, expositores (2.200) y visitantes (más de 100.000).

Hemos recogido en crónicas para Las Provincias y Radio Valencia Cadena SER lo que más nos ha llamado la atención, deteniéndonos además en las empresas valencianas.

El tema estrella, el reclamo de muchos fabricantes, ha sido la realidad virtual VR. Presente en demostraciones, presentaciones y también en productos que pronto salen a la venta (gafas y cascos VR, cámaras 360 grados).

VR Realidad Virtual MWC16

Los coches también han sido protagonistas. Empresas de automóviles con stand propio como Ford o prototipos de coches del futuro como el Mercedes F-015 han sido muy visitados. Además, como un imán para los visitantes, había coches de todas las marcas en stands de operadores, fabricantes de equipos, de plataformas y de aplicativos.

Coches y avion MWC16

Ponentes presentando y siendo entrevistados, más allá del mundo tecnológico de fabricantes y operadores, entre los que destacan Mark Zuckerberg (Facebook) que quiere conectar a todo el mundo, Lewis Hamilton (F1) y Mark Fields (presidente de Ford).

Desde la misma feria hemos intervenido en la radio para Hoy por hoy Cadena SER Radio Valencia relatando curiosidades y novedades (enlace directo al audio aquí).

Entre las empresas valencianas en los distintos stands hay que resaltar la presencia de Hooptap, Sistelbanda, Energy Sistem, IDI Eikon y FacePhi, todas en los pabellones del MWC.

Hooptap MA Santos y Sistelbanda JL Vilar en MWC16

En el evento para startups 4YFN, paralelo al MWC, estuvo la aceleradora Lanzadera con stand propio y otras incubadoras y aceleradoras en el stand del Ayuntamiento de Valencia (InnDEA): Plug and Play, Demium, Socialnest, Business Booster, Climate-KIC, Startupexplore, Big Ban angels y Geeks hub.