Espías y transparencia

Los acontecimientos relacionados con la privacidad, la seguridad, la transparencia y el espionaje se suceden y saltan a las portadas de los periódicos.

La filtración sobre el espionaje masivo revelado por Eduard Snowden,  contratista de la CIA y la NSA,  que viene precedida por los “cables” Wikileaks filtrados por el soldado Manning en USA o por la lista de 130.000 cuentas secretas en bancos de Suiza filtrada por Hervé Falciani, son casos que tienen mucho en común.

En el mundo desarrollado y en los países emergentes toman protagonismo creciente los jóvenes nacidos en los años 80. Personas que tienen interiorizado que la información tiene que ser libre y que la privacidad es sagrada.

La frontera de la edad la define, más que un año exacto de nacimiento, el grado de exposición que las personas hayan tenido en su infancia y adolescencia a entornos tecnológicos en los que  se considera que copiar, compartir y crear productos derivados son acciones que aumentan el valor de lo copiado y lo compartido, no al revés.

Algunas manifestaciones de esta generación, de este grupo social, son muy inquietantes para el poder establecido. Recuerde el lector a las acciones de “Anonymous” y de los “hacktivistas” (una síntesis de “hackers” y activistas).

Estas nuevas generaciones no soportan la “asimetría de la información”, el ventajismo del secretismo y, cuando se encuentran en una situación en la que son testigos de abusos de poder, lo denuncian o actúan, arriesgando su comodidad e incluso su vida, para que se conozca el engaño.

Filtraciones

Este fenómeno de filtradores, de “alertadores” no es nuevo. Como ejemplo podemos recordar en USA las LP espias y transparencia imagendenuncias sobre las mentiras de la guerra de Vietnam (Daniel Ellsberg fue primero un villano y luego fue un héroe) o  de “garganta profunda” y el caso Watergate.

El profesor del Instituto de Empresa Enrique Dans ha escrito un magnífico artículo “El ‘whistleblower’ como “estándar ético” que lo explica muy bien.

La revista TIME dedica esta semana la portada y su artículo central con 6 páginas a “The Informers. The Geeks Who Leak” con un excelente análisis que se puede encontrar en esta dirección: j.mp/time24jun

En un mundo en el que se considera que la información que no afecte a la privacidad y a la seguridad debe ser libre y compartido, estas nuevas generaciones no consienten que haya poderes del tipo que sean (gobiernos, empresas, bancos, consorcios…) que recopilen masivamente información privada y, con potentísimos algoritmos secretos, tomen decisiones que cambien la vida de las personas, las sociedades y las naciones.

Por otra parte, la resistencia al cambio de los poderes establecidos resulta en algunos casos patética, incluso contraproducente para la pervivencia del propio sistema que dicen defender.

Transparencia

Es muy triste que España siga siendo el único país de Europa que no tenga aún Ley de Transparencia como denunciábamos desde estas páginas hace dos años (j.mp/teceleLP).

Pero más triste es que el proyecto de Ley que está en circulación en el Congreso tenga tanta opacidad en su articulado y en su negociación. Y que aún, a pesar de su cortedad de miras, los sindicatos y patronales hayan anunciado que no quieren ser sometidos a la transparencia.

Triste es que los partidos políticos, los sindicatos y las patronales  nos demuestren cada día su nula voluntad de ser transparentes en sus finanzas o en sus juegos endogámicos de poder e influencia.

Es muy triste que España salga en los últimos puestos de indicadores internacionales de transparencia y que en estas tierras valencianas los gobiernos autonómico, provinciales y municipales ocupen los últimos puestos en los indicadores independientes sobre transparencia (www.transparencia.org.es) con la honrosa excepción de Torrent y Gandía, lo que demuestra que no hace falta una ley o unas declaraciones rimbombantes para ser transparente, es posible serlo si hay decisión para ello.

Con este panorama no es de extrañar que los jóvenes y quienes están mínimamente informados no confíen en los dirigentes políticos actuales: ellos solos están destruyendo la base del sistema democrático con el que nos dotamos los españoles en 1978.

De este peligro alertan diversos foros de la sociedad civil como el “Foro +Democracia” que firman personas nada “sospechosas” como la profesora valenciana Adela Cortina, o Josep Piqué y Jordi Sevilla.

Joan Majó, ministro de industria en 1985-86 ha escrito el artículo “Una sociedad transparente” que explica en cuatro puntos cómo hemos llegado a la situación actual y las más que probables consecuencias.

La transparencia es la esperanza de mantener el sistema democrático que tenemos y la “opacidad” aumenta el riesgo de subversión protagonizado por fuerzas populistas.

Seguridad versus privacidad

En esta etapa de transición y cambio, las opiniones están divididas casi al 50% entre los que defienden la prevalencia de la seguridad y los que propugnan la preponderancia de la privacidad. No sólo en España, en USA el propio presidente Obama ha avisado que no es posible tener un 100% de privacidad y un 100% de seguridad.

El peligro radica en que, en aras a una imposible búsqueda de una seguridad completa, se almacenan masivamente datos que afectan a la privacidad y que, en base a modelos de comportamiento “anormal”, personas que no han cometido delito alguno, y sin que medie orden judicial por un caso concreto, entren en una situación de vigilancia y eventualmente puedan tener problemas serios con la policía en cualquier país del mundo. Busque el lector los casos recientes de David Mery en Londres o de Andrej Holm en Berlin y podrá ampliar información sobre esta reflexión.

El problema radica en que se almacenan de forma masiva datos del 99% de la población como son los registros de mensajes enviados por email o con el móvil (no su contenido), las ubicaciones  desde dónde nos hemos conectado, las webs en las que hacemos transacciones y consultas, las imágenes de cámaras de vigilancia o de control de tráfico, etc. Este tipo de datos existe el riesgo de que se relacionen en bases de datos masivas y se analicen agrupados con técnicas que se denominan como “big-data”. Pudiera ocurrir que, ante cualquier amenaza o hipótesis, algún agente descontrolado lanzara algoritmos experimentales o búsquedas masivas sin criterio y control, y llegara a conclusiones que deriven en acciones peligrosas para ciudadanos concretos.

Esta semana, en otro tipo de registro   de datos masivo (nuestros datos fiscales), hemos tenido en España un ilustrativo ejemplo de un ministro dando unas explicaciones muy pobres sobre un “error en un procedimiento administrativo en el que se gestionan millones y millones de datos”, palabras que empañan el prestigio de la Agencia Tributaria (antaño premiada internacionalmente como ejemplo de buena administración electrónica).

Hay esperanza

No todo es tan terrible y negro como puede parecer en una primera lectura. No olvidemos que, por ley de vida, los jóvenes van a moldear la nueva sociedad, rompiendo algunas cosas, como es connatural a la juventud y aportando sus nuevos valores. Ellos van a tomar las riendas más pronto que tarde.

Reconforta escuchar a personas como Adela Cortina (Fundación ETNOR) quien el pasado lunes en el Club de Encuentro Manuel Broseta contó que es más natural a la especie humana la cooperación y la compasión, antes que la maximización de los bienes externos (dinero, prestigio y poder). Y que además nos diga que esto se ha comprobado científicamente con técnicas de neuropsicología.

Abundemos pues, querido lector, en la cooperación, la compasión y la gratitud y, como ciudadanos de este siglo, exijamos transparencia como un valor que nuestra sociedad democrática necesita con  urgencia. Y exijamos también un control parlamentario de las agencias y entidades que almacenan y manejan datos masivos.

Feliz semana, feliz verano.

.-.-.-.

Artículo publicado en tribuna de Las Provincias el domingo 23 junio 2013

LP Espias y transparencia articulo

En la sección @Desenredant del programa El Baròmetre de Radio Nou conversamos también sobre este asunto del espionaje masivo

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3 pensamientos en “Espías y transparencia

  1. Muy buena reflexión. y muy acertada a estos tiempos.
    Eso de que la información es poder no es sola una frase hecha sino una realidad constatable y cierta. Por tanto quienes tienen el poder o aspiran a conseguirlo, harán lo que sea necesario para disponer de la mejor y ,mayor información posible. Y esto sigue siendo más cierto que nunca en un mundo donde la disponibilidad de información crece exponencialmente y por eso mismo el poder que puede derivarse de ella a través de tratamientos de Big Data. En un sistema tecnológico en que cada vez más las vidas de las personas se traducen en datos (personales, fiscales, comerciales…) y esos datos residen en “nubes” y otros lugares con los que estamos poco habituados a trabajar (y ni siquiera a imaginar) es preciso que surjan también mecanismos de salvaguarda que recuperen el equilibrio entre esa libertad y esa seguridad que menciona Obama. Porque si no, como decían en las películas de policías, todos los datos que hablen de nosotros podrán ser utilizados en nuestra contra. O a nuestra costa. Y esa es la clave que espero pueda controlarse en el futuro, esperanza que acciones como estas que comentas nos inducen a tener.
    Saludos,

  2. Adolfo, muy interesante tu artículo.
    Estoy de acuerdo contigo, pero la realidad me hace no estarlo con Adela Cortina. Los hechos, que son tozudos, dicen lo contrario de lo que ella promulga.
    El ser humano no tiene límites para enriquecerse; cuanto más tiene, más quiere. Y a costa de lo que sea.
    El otro día leí una columna de opinión, no recuerdo si en El País o en El Mundo, que venia a decir, en una opinión bastante extendida, que lo que más socava la democracia es la corrupción. Sin llegar a estar totalmente en desacuerdo con su autor, opino que es peor el nivel de desigualdad e injusticia que se está imponiendo en la sociedad actual.
    Eso es lo que acabará dando al traste con el sistema.
    Lo de los corruptos no es sino una panda de chorizos, que, eso sí, no son radicalmente condenados y apartados por la sociedad, que es demasiado permisiva, empezando por los propios políticos. Pero es ilegal y son juzgados y condenados. En poco tiempo aprenderemos, porque hay un cabreo general importante al respecto.
    Lo de enriquecerse unos pocos, sin límites, mientras que otros son echados del trabajo, con familias enteras en el paro, es totalmente legal, y asumido por el sistema, por la democracia. y no hay el mismo nivel de cabreo generalizado ni de lejos.
    El ex Consejero Delegado de Telefónica se va a su casa, ¡jubilado!, después de haber ganado una barbaridad durante los años en que trabajó, y le sueltan 28 millones de euros. Alfredo Saenz se va de Banesto y le dan 88 millones.
    Pertenecer a un Consejo de Administración de una empresa del Ibex, viene a ser remunerado con 500.000 euros anuales. Por no hacer nada, o por hacer poco.
    Mientras, hay más de seis millones de parados y los que mandan están empeñados en bajar el sueldo a los que menos ganan, y van avanzando en esa dirección.
    Hay gente que se forra a costa de los demás, de una forma exagerada, brutal, y el sistema lo asume, lo da por bueno. No se rebela como debería. Y no son emprendedores que hayan triunfado después de apostar con su patrimonio, lo que sería bien diferente. Son simples ejecutivos, con dinero ajeno.
    Por eso no creo en lo que afirma Adela Cortina.
    Es un buen final para tu artículo: hay esperanza. Pero no es real, al menos por ahora. El ser humano no está por la compasión y la justicia, desde luego el sistema no.
    Perdona por el rollo, pero es que estoy muy sensible a lo que vaya a ser de nuestros hijos.

    El articulo de Majó está en http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/06/11/catalunya/1370971466_106430.html

  3. Pues yo si pienso, como Adolfo, que es mas natural a la especie humana la cooperacion y la compasion.
    Solo unos pocos, desgraciadamente para sus hijos, son corruptos. Y copan los titulares de los periodicos. Son noticia para la prensa y ojala no dejen de denunciarles.
    Pero somos muchisimos mas los no corruptos, los que estamos ayudando a los que lo necesitan.
    Ojala tambien fueramos continuamente noticia de prensa y ejemplo para los corruptos.
    Adolfo, un gran articulo!
    Mi esperanza esta en que nuestros hijos sepan como atajar este mal de raiz y sigan denunciando y actuando. La corrupcion no puede hacer que fuera de nuestras fronteras se nos conozca especialmente por ella.
    Muchas gracias.

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