Optimismo tecnológico

Dicen que la tecnología es muy “sexy” y que la gente “guay” adopta y exhibe los equipos de última tecnología porque así transmite a los demás una imagen de éxito y de “inteligencia avanzada”.

No creo que sea para tanto. Algunos seguramente se pasan de rosca y más bien aparentan ser unos “frikis” o unos “esnobs”.

Toda generalización es injusta. Aún a riesgo de ello, sí que creo que quienes entienden y usan la tecnología son más optimistas, viven mejor y son felices durante más tiempo.

No tengo una demostración científica para esta afirmación, simplemente es un resultado de la observación.

Si lo pensamos bien, viene de muy lejos: en el Paleolítico los humanos que usaban las nuevas técnicas de caza comían mejor y vivían más tiempo. Con la invención de la imprenta quienes adoptaron el libro impreso como vía de acceso al saber se adentraron antes que otros en la Edad Moderna.

Y así estamos ahora: cada 2 días la humanidad produce y almacena la misma cantidad de información que la que generó desde el inicio de su existencia hasta el año 2003. Toda esta información es imposible verla completa y menos aún aprenderla. Se imponen ahora, más que memorizar, otros métodos de aprendizaje, orientados a asentar en nuestras mentes un marco de conocimiento y que consigamos aprender a rellenarlo con datos e informaciones que vamos recabando en cada instante.

También necesitamos interiorizar un método que nos permita discriminar rápida y fácilmente, de modo que podamos absorber las informaciones verdaderas y novedosas y descartar las erróneas.

Los jóvenes actuales leen en un mes el equivalente en media a lo que se leía hace 100 años durante toda una vida.

La comunicación mediante fotografías y videos se ha multiplicado por miles en poco tiempo y ya está al alcance del 80% de la población del planeta. Con gran facilidad y un coste ínfimo, un adolescente puede enseñar un nuevo baile a muchos miles de jóvenes dispersos por todo el planeta. Del mismo modo, un científico puede compartir un método experimental con un vídeo sin limitación de tiempo, ni distancia, ni espacio. Eso mismo de un modo tradicional tendría que explicarse en un texto escrito, con las restricciones impuestas por una revista científica y llegaría a los destinatarios transcurridos unos meses.

Ejemplos de tecnologías positivasLP Optimismo tecnologico imagen

– Los mejores conductores de grandes grúas y excavadoras o los mejores técnicos en robótica quirúrgica son aquellos que han desarrollado habilidades y reflejos en juegos de videoconsolas.
– Con la tecnología podemos generar energía de fuentes renovables (fotovoltaica, termosolar, eólica) y contribuir a la sostenibilidad del planeta.
– El uso de teléfonos inteligentes es ya una realidad creciente en la atención a enfermos crónicos (por ejemplo en el control de la diabetes). En inglés lo llaman mHealth
– A través del teléfono inteligente se dispone de una prometedora oportunidad en el apoyo a la educación en países emergentes. Esto lo denominan mEducation.
– La robótica, que parecía reservada a entornos industriales o a juegos de ingenieros, se está abriendo camino en la ortopedia activa avanzada. Hace unos días vimos en las noticias un ejemplo de un brazo robótico que se mueve de forma compleja manejado únicamente con los impulsos cerebrales de una paciente: excelente ejemplo combinado de bioingeniería, bioelectrónica y robótica.
– La bioelectrónica permite (o permitirá en breve) cambios que casi parecen ciencia ficción: mejoras en los interfaces directos entre el cerebro y los ordenadores y máquinas. Se vislumbra ya la posibilidad real de un “exocortex”, una “corteza cerebral externa” que potenciará nuestras capacidades más allá de los interfaces basados en los cinco sentidos del ser humano.
– La “impresión” 3D (en tres dimensiones) ha supuesto una revolución en la fabricación y personalización de maquinaria y de todo tipo de piezas mecánicas, y ya es una realidad en el mercado: con máquinas que cuestan unos pocos miles de euros se pueden crear piezas complejas en materiales plásticos rígidos que sustituyen la fabricación tradicional con prototipos manuales y la costosa mecanización de piezas.
– Los coches sin conductor ya son una realidad: el estado de Nevada en USA ha aprobado una ley que permite la circulación en carreteras ordinarias de vehículos sin un conductor humano. La generalización de este tipo de vehículos, o al menos la conducción parcialmente asistida, evitará en el futuro accidentes debidos a cansancio o a alteraciones de la atención y concentración.
– Las tecnologías holográficas de representación en tres dimensiones tienen ya aplicaciones en reuniones con telepresencia, en el ocio y en el entretenimiento, y también en el entrenamiento previo para la acción en zonas peligrosas y de riesgo.
– La tecnología de la NASA permitió hace unos meses demostrar científicamente la errónea interpretación de una profecía de los Mayas según la cual el mundo se terminaba el pasado viernes 21 de diciembre y gracias a ello usted está leyendo este artículo publicado el domingo, pero escrito con anterioridad a la fatídica fecha: mi optimismo y confianza en la tecnología me ha impulsado a no relajarme y no caer en el derrotismo.

La tecnología nos cambia, desde luego, pero también nos puede incomodar porque nos saca de nuestra zona de confort, de los entornos y las mecánicas conocidas. Pero eso mismo es una virtud, si nos adaptamos, pues nos da vitalidad y nos mantiene permanentemente en alerta, jóvenes, o eso espero.

En estos tiempos duros de cambios y rupturas encuentro que aquellos que mejor entienden la tecnología tienen una mejor visión del “problema” en su conjunto y son capaces de adaptarse y encontrar nuevos caminos y oportunidades.

Me encuentro muchas personas que están siempre aprendiendo, explorando, probando nuevas formas de comportamiento y de trabajo. Personas que transmiten ilusión y ganas de vivir. Personas que construyen y comparten conocimientos y aprovechan el saber común.

Me recomiendo a mí mismo el tratar de evitar caer en el derrotismo, en el pesimismo, en exigir derechos y que parezca que la sociedad me los debe y trato de ingeniármelas en esforzarme para contribuir, para compartir, para buscar soluciones y ayudar a que se satisfagan las necesidades y los derechos de los demás.

Ello no significa que renunciemos a defender nuestros derechos y que no debamos exigir en cada momento a los responsables políticos, empresariales y profesionales que cumplan con las leyes y que tengan conductas ejemplares. Precisamente, la tecnología también facilita el que haya una verdadera transparencia y que los ciudadanos podamos ejercer un mayor control y participación en las decisiones que nos afectan: las tecnologías de “gobierno abierto” y “datos abiertos” son una esperanza para lograr una democracia del siglo XXI.

Yo por mi parte me comprometo a seguir explorando las tecnologías emergentes, a ayudar a entenderlas a los que me rodean y a propiciar un uso positivo y ético de las mismas.

Les deseo que Papá Noel, Santa Claus, SinterKlass, el Niño Jesús y los Reyes Magos les traigan buenos regalos tecnológicos y, sobre todo, que les traigan optimismo y buen humor para disfrutarlos y vivir la vida con ilusión.

Feliz entrada en el nuevo año 2013, un año lleno de “Optimismo tecnológico”.

.-.-.-.

Artículo publicado en el diario Las Provincias el domingo 23 de diciembre de 2012

LP OptimismoTecnologico

Anuncios

Un pensamiento en “Optimismo tecnológico

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s